sábado, 6 de agosto de 2011

Mintiéndoles

Si me preguntaran donde he estado,
tendría que decir que recorriendo
una y otra vez los versos de una canción
que se cansó de tu silencio y que se fue rompiendo lento
como yeso hinchado por su llanto,
que se fue quedando sola con mi alma que no es buen consuelo,
con sus letras sueltas como tierra dando sepultura a los verbos
preguntándose porqué carajos no hubo una esquina,
una calle, alguien que hablara, un jardín,
una cama, una plaza donde le cantaran.

Sí,me preguntaron donde estuve y tuve que mentir
para que no se me notara que te extraño
que en todos lados,que he estado una y otra vez
salpicando los rincones de los cuartos con las prendas de los cuerpos
y en algunas ocasiones, cuando no había prisa,
desnudándome del alma,humedeciéndome de boca en boca y malas lenguas,
tragando piel y lumbre, explorando espaldas comenzando por la nuca,
saboreando más de una manzana cara y haciendo mermelada
de las pocas que valían una pena y que apenas si recuerdo,
escribiendo en hostales de segunda maldiciones tan perversas
que se cumplan con mi venia en la vida de amantes de segunda.

Sí, me preguntaron donde estuve y no pude decir que encerrado
una y otra vez en una noche, en una misma noche que parecen todas,
ladrándole a los coches, aullándole a la luna,
huyentando de la esquina a pedradas a los clandestinos que se besan,
apagándole la luz en definitiva con la fuerza de los parpadeos a su luna,
mintiéndole a mansalva y con cinismo a los dioses cuando rezo
para contarles que vengo de tus brazos y que ya no te amo,que ya no te recuerdo.


Due® 28.7.11

lunes, 25 de julio de 2011

Hiciste bien

en ocasiones, cuando despierto y mi mano
aún amodorrada, al buscarte reconoce
por si misma y sin dar crédito a su tacto cuanto
ha crecido lo ancho de la cama,
y la razón cree que hiciste bien en irte,
que hiciste bien en no encender la radio
y no hace ruido y no despertarme
y en tomar tus prendas del suelo
y mi corazón de la alacena,
fortalezco las creencias para no desaparecer
con un tris de los dedos debajo de la almohada
y quedarme ahí tendido hasta que pasen los tiempos
de las aguas, para no conmiserarme mas de la cuenta
para sobrellevar la mañana y los mañanas haciendo
de cuenta que creo en mí por sobre todas las cosas
que dejaste olvidadas en mi alma, en la piel
en la parpadeante oscuridad que me embarga
y en la luz que no entiendo cuando pestañeo

la vida no es la misma desde que te fuiste
y creo, agua de luna, que nunca te hubiese perdonado
si al partir no hubieras dejado en la estancia,
en la calle, en la ciudad entera, en mi vida rota
esta ruina, este maldito desastre, tantos miles de hubieras,
dolores atroces y dulces en alguna parte de mi cuerpo
inmune a las aspirinas, a los analgésicos, a los confesores,
a las palmaditas y los buenos deseos
no, no creo que hubiera podido perdonarte si al cerrar
detrás de ti la puerta me hubiera descubierto sin ti
desnudo de la piel y el sentimiento, con tanto desamor
y respirando tranquilo por alguien que no valiera los dolores,
que no valiera los hubiera, que no hiciera germinar las penas

sin embargo, en ocasiones creo que mis creencias
ya no son las mismas , creo que me miento
por prescripción propia en defensa de la parte de mi cuerpo
que no existe pero que alberga todos los dolores,
el hambre, la rabiosa forma de extrañarte, la sed posible,
creo que dios se ríe de mí cuando digo en definitiva
que después de tu partida ya no creo en él,
creo que al señor aún le divierten mis dolores y sonríe
al recordar la forma tan cínica en la que partiste
con mi corazón bajo tu brazo y que se conduele de verdad
un poquito cuando mi mano, que después de sentir por si misma
que la cama es muy ancha, seca con su dorso el agua del alma
que me escurre por los ojos cuando después la razón dolida pregona
frente al espejo que cree que hiciste bien en partir sin despedirte.


Due® 25.7.11

viernes, 13 de mayo de 2011

Sucede

Ocurre que me voy difuminando como cromo anacrónico,
como luna en término, acaso cual marea que no ha de
regresar al puerto. Será que el otoño llega a su fin
y lo demás será la cuanta atrás de las cuentas pendientes,
el pasar la pagina del cuento sin segunda partes,
los días -ojalá y se pueda,- de las reconciliaciones,
el olvidarte de una forma terminal sin puntos y seguido,
sin remedio, sin conmiseraciones.

Ocurre que la noche tibia está anidando en la mirada
y se mete como bruma en los cajones de los mapas
que guardaban las señales de tu cuerpo, y que a cambio,
sudan tu recuerdo.
Sucede corazón, que la lucha ahora es mantenerme firme
en mi promesa de adorarte, y no soy yo el que le falla,
es esta piel que cae al piso como hojas infectadas de otoños,
como el telón de fondo de la obra a la que uno sólo ha sido invitado,
y te estoy amando mas que nunca, pero los días se han vuelto
tan cortos que ni suplicándole piedad a mis insomnios
me queda tiempo de seguir obsesionándote.

Pasa como te pasó a ti cuando te fuiste, la luna queda atrás
aún cuando en las noches te aúlla, los recuerdos se bañan
en marea de salazón que todo borra incluyendo cicatrices.
Me voy difuminando, amor, con mis manos juntas en señal de rezo,
arrodillado ante lo ultimo que queda de todo lo que fuiste
en mi presencia, y después cual sombra de recuerdo,
estoy partiendo y ojalá de nuevo allá te vea donde la noche
duerme por el día, en donde el silencio es canto
y la luz no hace falta para mirarme en tu mirada.

Due® 13.5.11

sábado, 12 de marzo de 2011

Plazo

Ahora que se cumple un año
más del día que te fuiste,
habría que intentar abrir de nuevo
una nueva fosa, una de esas
sin adelantados muertos,
sin epitafios serios que
caduquen junto con las flores,
una donde los gusanos tengan
su espacio propio, se muevan
a sus anchas y no beban lágrimas
de ausencia en vez de agua,

habría que ser cuidadoso
con los cálculos de espacio,
medir muy bien el largo y lo ancho
y ser sumamente razonable con lo hondo
como no lo fuiste a mi lado,
hacerlo con la profundidad
de hacerlo todo razonable,

habría que cavarla en el jardín
que mira tu ventana, o tal vez
en el parque junto a la banca
del encuentro, no lo sé cariño,
esto de ritualizar olvidos
no es lo mío, será mejor sentir
que pasas despacito como agua
en temporada, que dures en mi vida
lo que dura mi cariño,
y esperar y darte un nuevo plazo
aunque dures otra primavera,
pues ahora yo lo sé y tú lo sabes,
soy de amar, de amar a largo plazo.
.

Due® 12.3.11

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cuando partes

No me gusta que te vayas cuando
el sol pierde su fuerza y cobarde
se refugia cubriéndose la cara con
su manto negro cielo, ni cuando
la luna es llena y se siente superior
a los luceros y mordaz ilumina
tu espalda hasta que llegas a la esquina
y creo que te estoy perdiendo.

No me gusta lo que siento cuando
te me vas y el reloj se santigua
con sus manecillas en el nombre
del padre a la una, ni cuando
a las seis mi espíritu se siente santo
con tu nombre entre mis labios.

No me gusta que te vayas cuando
sabes que a mi mirada tu ida le anegará
las realidades y las proporciones,
ni cuando al cerrar detrás de ti la puerta
crea un ojo de huracán sin buen
pronostico del tiempo y no tengo
un pañuelo blanco a la mano.

No me gusta cuando partes a las diez
o a las once aunque tu partida dure
un solo suspiro, ni cuando te me
quedas muy adentro, cuando no
ay más,y sin más ya has partido.

Due® 16.2.11