domingo, 23 de mayo de 2010

Pluma.

qué les digo si se enredan
entre hipo y dolores y no atinan a escribir
ni esas dos palabras juntas
que recuerden lo que aún te siento

son mis tercos dedos corazón
que al contacto con la pluma
divagan entre el acre sentimiento
de la ausencia de tu espalda lienzo
y el terciopelo
de la delgadez extrema de su cuerpo

qué les digo amor si antes de escribir
el medio se le monta
al índice en señal de buena esperanza,
de que vengas,
de que la piedad exista,
de que Dios reparta suerte
y ahora sí me toque algo,

qué les digo si al tener la pluma
cerca se santiguan,
hacen la señal de una cruz,
con intención de que salga un verso
que te llegue al corazón,
o cuando menos a tus ojos por correo,

qué puedo mentirles si conocen bien la pluma
y saben que es la misma -y te extrañan-
que con ella se escribió de ti sobre tu piel toda la poesía
saben a cabalidad completa
que es la misma que corté
de las alas de tu espalda
ángel de la luz,
lejanísimo lucero.


Due® 22.05.10

3 comentarios:

Daniel dijo...

No tienes que decirles nada; ellos sólo escriben porque tienen vida propia.
Excelente amigo Fracisco.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Te leía, me vestía de tus versos, ahora no sé si quedará mi comentario y tampoco sé qué cosa qué decir porque me perdí en la inmensidad de tu poesía.
Soy Flor y te dejo un beso (perdón por la precariedad de este comentario, pero no sé si se grabará...)

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

Daniel; muchas gracias por tu compañia en este espacio...un abrazo fuerte.

Flor; es un enorme halago lo que me dices, despues de mucho batallar con el blog por fin pude hacer que se publiquen los comentarios, infinitas gracias y un fuerte abrazo