sábado, 5 de junio de 2010

Vieja.


tanta tú,tanta siempre dama,
tanta crianza,
tanto verbo bueno,
y en tu voz se percibe
la cura auténtica del aliento
asmático de tus muertos y los recuerdos,
no los disculpas,
no los pretextas para poder
renacerlos en tu cariño,

calculas sus inviernos con tiento
como si regaras el tiesto
de las begonias en mañanitas de primavera,
y los regalas en las metáforas,
en verso franco con tu melancolía
que resbala por tu mejilla
como roció fresco sobre la faz de la luna,

tus manos con sus venitas
cual ríos de sueños remedios de pesadillas,
con sus huesitos como ramitas de albahaca fresca,
con el embrujo de la varita del hada buena,
y las caricias,
y los amores que se te enredan
como madeja de estambre
con las agujas que trenzan
para las almas bellas frazadas,

y tanta tú, con tus tesoros
guardados en la cajita nacarada de nubes
y arriba de la ventana, la llave que abre
su tapa y las puertas allá en el cielo,

afuera, en el patio de los haberes
el cableado lleno de golondrinas
que mudas y pensativas,
acechan la despedida.

Due®4.5.10

No hay comentarios: