viernes, 13 de mayo de 2011

Sucede

Ocurre que me voy difuminando como cromo anacrónico,
como luna en término, acaso cual marea que no ha de
regresar al puerto. Será que el otoño llega a su fin
y lo demás será la cuanta atrás de las cuentas pendientes,
el pasar la pagina del cuento sin segunda partes,
los días -ojalá y se pueda,- de las reconciliaciones,
el olvidarte de una forma terminal sin puntos y seguido,
sin remedio, sin conmiseraciones.

Ocurre que la noche tibia está anidando en la mirada
y se mete como bruma en los cajones de los mapas
que guardaban las señales de tu cuerpo, y que a cambio,
sudan tu recuerdo.
Sucede corazón, que la lucha ahora es mantenerme firme
en mi promesa de adorarte, y no soy yo el que le falla,
es esta piel que cae al piso como hojas infectadas de otoños,
como el telón de fondo de la obra a la que uno sólo ha sido invitado,
y te estoy amando mas que nunca, pero los días se han vuelto
tan cortos que ni suplicándole piedad a mis insomnios
me queda tiempo de seguir obsesionándote.

Pasa como te pasó a ti cuando te fuiste, la luna queda atrás
aún cuando en las noches te aúlla, los recuerdos se bañan
en marea de salazón que todo borra incluyendo cicatrices.
Me voy difuminando, amor, con mis manos juntas en señal de rezo,
arrodillado ante lo ultimo que queda de todo lo que fuiste
en mi presencia, y después cual sombra de recuerdo,
estoy partiendo y ojalá de nuevo allá te vea donde la noche
duerme por el día, en donde el silencio es canto
y la luz no hace falta para mirarme en tu mirada.

Due® 13.5.11