miércoles, 7 de abril de 2010

Aún...


Aún…

estás en mi mirada junto a los cristales de la acera
que una noche fueron tan estrellas
-tan divas las divinas-
que le pesaron tanto al celo del negro firmamento
que las reventó en un descuido parpadeo
de su centinela medialuna,

en el viento con su aroma a mar en llanto
y en las ráfagas de los suspiros
que me llegan, unas veces bravos,
otras calmos como olas de ese tu mirar tan verde,

en el místico tic tac mito del sonido tiempo
que no pasa ni con el sórdido silencio
que hay entre atardeceres y alboradas
donde no me encuentro sin ti mi horizonte,

en las miradas indiscretas que escudriñan mi mirar
cuando más me hago el fuerte y le vale madres a la nostalgia
que se escure sin piedad alguna por los lagrimales
hasta caer en la taza de café donde me ahogo
al saber que no, que después de tanto y todo, no te has ido.

Due® 6.4.10

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y si su corazón es la casa de tu alma y ambos son el lugar de los rezos, vuestro amor será el perfume del incienso azul que cada tarde sube a embriagar al cielo con su aroma...tan exquisito, como tu poema.

Es lindo visitarte Francisco, un besito, Flor

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

mucahs gracias mi amiga, gracias

Anónimo dijo...

...Esperaba "en despoblado", llegará mañana?

Un beso Francisco

Flor

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

bueno, al menos ya sè que que ers de mp