domingo, 25 de abril de 2010

Compromiso.


en silencio, tragándome en seco
las ganas de decir una imprudencia,
te extiendo por la espalda en un
clandestino abrazo mis sentidos,

qué serás en mi esperanza qué me
envuelves párvulo con tu presencia
en la inseguridad de mis palabras,
qué serás qué cuando te miro
-aunque sea,un breve instante-
revives en mi corazón
los tartamudeos adolescentes
de aquel que fui, ignorante de la vida,
docto de los sentimientos,

nada quisiera más que poder recordar
la antigua sobriedad de la cursilería
para poder decirte;
déjame, ángel, ser trapecio y red
en los malabares de tu vida,
confidente guardián de tus sueños
que no cuentas por sentirlos desvaríos,
permíteme ser hombro de apoyo,
custodio de tu llanto en las frustraciones,
y que me lo creas,
que lo permitas,
y que admitas que aunque en sueños
esperabas mis palabras,

si tan sólo el mundo no se hubiera hundido
en los prejuicios y me fuera permitido
que al extenderte por la espalda
el anónimo abrazo sintieras como con mis dedos
cuento y recuento cada pluma de tus alas,
y tropiezo con propósito mi amor
entre tus vértebras, verías ilusión,
que al tragarme el silencio
mis palabras tomarían por ti vuelo,
y alejándome de la cursilería,
hablándote en serio sin metáforas
que no comprendas,
te diría corazón;
que las malas trucaría por bellas,
y contigo y por ti, me comprometería.

Due® 25.4.10

3 comentarios:

Clara Schoenborn dijo...

Sería una propuesta indeclinable amigo Francisco. Tu poema, pleno como siempre de imágenes novedosas, no deja de llevarme a pensar que el amor no vuelve débiles y duditativos porque impacta la coraza que nos protege de la vida y nos vuelve vulnerables. Buen poema. Un saludo con afecto.

Anónimo dijo...

Existen las cursilerías cuando se trata de amor Francisco? Existe la edad cronológica o sólo existe la edad del sentimiento? Tienen edad los sentimientos? Y los prejuicios...existen?
Esas son cursilerías. El amor nos vuelve torpes, vulnerables, ciertos, presentes...es cuando sentimos algo así como que el pasado es un río que duerme, la memoria un oasis y el futuro apenas respira...el futuro espera.
Quién podría negarse a esa propuesta? Qué mujer no aceptaría un compromiso así, tan sublime, tan limpio, tan del alma...?
Un abrazo y un beso

Flor.

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

Clara: decía Violeta Parra; sólo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes y vaya que lo creo.... Un abrazo fuerte y mil gracias por leerme y comentarme


Flor: La cursilería es el idioma de los enamorados sin duda, jamás sabrá a lo mismo un bajar luceros del cielo estando enamorado, que bajarlos de a de veras con quien no se da ésa ciencia que es la química de los cerebros. Quizás sea por ello que los poetas, viven eternamente enamorados…un abrazo fuerte y mil gracias por leerme