domingo, 11 de abril de 2010

Desencanto


Hay instantes en que la vida entera .
no sabe ni a pinche vida,
la verdad se duerme perturbada,
la mentira se sabe con docta perversión
que es de la verdad un cabo suelto
y se perfuma,
y lo presume,
y empaña la mirada
-la de uno-
con rimel o mermelada,
el mañana no tiene mañana,

falta el café en la despensa,
no hay con quien partir el pan
-o peor aún-
no hay necesidad de prender
el horno donde ya no hay ascuas de felicidad,
y uno sintiendo en carne viva el vivo desaliento,

hay momentos en que la vida se entremete
hasta la médula del espinazo,
y se sabe fría,
y uno vivo,
y se encona en la artritis,
y más valdría no despertar cuando se esta dormido,
y no se sabe dormir cuando se está despierto,

un mes más, pudiera ser domingo,
ya es abril, carajos,
y la vida con sus cosas de cajón,
y la lengua abrasada con siniestro amor al paladar
y, ¿Dios…cuándo cambiaran las cosas?,

y voltea uno y no hay horizontes
ni palabras de aliento ni quien las articule,
y cavila uno;
hay momentos en la vida
que la vida misma pesa tanto
que las muertes de los desencantos saben a descanso.


Due® 11.4.10

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Quién inventa las cosas esenciales de la vida Francisco?
Nosotros, aprendiendo a descubrir que detrás de la piedra se esconde la flor, que descalzarnos las nostalgias es desnudarnos de duelos, que podemos medir distancias con besos y que tu tristeza del domingo puede transformarse en el más bello éxodo de palabras anclando en un corazón, en este caso, el mío.

Por este poema te dejo dos besos, consuelo? No, apenas una caricia.

Flor

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

Hay momentos en la vida que al mirar atrás no se ve ni el camino que uno ha cegado en los cardos, no se miran las piedritas blancas que se fueron poniendo en las lindes de la vereda para que por lo menos fuera mas bello el transitar de los que fuimos queriendo…
hay momentos en la vida en la que las respuestas sobran y la pregunta es una ;¿porqué?,

solo cosas de domingo, solo cosas de esta vivo….. un brazo y gracias Flor por estar siempre por acà

Clara Schoenborn dijo...

Hay momentos grises que hay que vivirlos como todos los restantes de la vida porque en todo pozo hay agua medicada que tarde o temprano hace efecto. Excelente este retrato que haces hoy del desencanto y el desconsuelo. Un saludo con afecto Fco.

Anónimo dijo...

Me da la sensación de que el frío ha robado el calor a tu estación.
Veo la luz de tus ojos húmedos y perdidos como el vapor del tren, mientras el tiempo se revuelve en tu estómago en busca de respuestas.
Las respuestas están Francisco, sólo que a veces no las podemos ver, entonces tenemos que inventar la forma para que el corazón sufra lo menos posible
No pierdas el tren, sube en la próxima estación e intenta soñar durante el viaje.
El paisaje de tus deseos entrará por las ventanillas y serás el viajero peregrino inventando una nueva ciudad, que seguramente estará llena de interrogantes sin sus respuestas, de desencantos, duelos, fríos, pérdidas, éxitos, risas, suspiros y algún amor de esos que duran para siempre.

Cosas de lunes, cosas cotidianas y esenciales como el pan y la leche… si no fueras tan genial como escritor hasta te propondría un dueto…

Un abrazo, gracias por la confianza y la respuesta.

Flor.

José Antonio Fernández dijo...

Un poema bellisimo a pesar de la dureza de lo expuesto. Excesiva melancolía y demasiado desamparo, muy radical, tal vez por ello sea tan bello. Mi sensación es que en este caso poeta y poema son uno y no hay mejor medicina que un poema sacado de las propias entrañas, esos poemas son el desahogo perfecto y tú tienes la virtud de escribirlos muy bien.
Un fuerte abrazo y por aquí seguimos.

Anónimo dijo...

Y Francisco? Seguimos con la melancolía...eso fue el domingo, así que vamos, subiendo un poema porque quiero leerte...si? Besos, Flor